[Reseña] – Tron: Ares: la batalla entre lo real y lo virtual
"El futuro es hoy, oíste viejo", Aquello que hace años parecía un sueño lejano nos ha alcanzado a pasos agigantados. Aunque todavía no podemos ingresar por completo en mundos virtuales, hoy ya es posible interactuar con objetos inexistentes gracias a la realidad virtual.
Pero… ¿qué pasaría si el contenido de esos mundos digitales traspasara los límites de la pantalla y llegara al mundo real? ¿Sería algo bueno o malo? De eso trata Tron: Ares.
Tron Ares es una película producida y dirigida por The Walt Disney Pictures dirigida por Joachim Rønning con el talento de Greta Lee, Jared Leto, Evan Peters y Jeff Bridges.
¿De qué trata
Tras los acontecimientos de las películas anteriores, la tecnología ha alcanzado un nuevo nivel. Lo que alguna vez fue un sueño —llevar materia orgánica al mundo virtual— ahora se ha invertido: un programa digital ha cruzado hacia el mundo real.
Ares, una sofisticada IA creada para la batalla, es enviada desde la Red a cumplir una peligrosa misión, marcando el primer encuentro entre la humanidad y un ser de inteligencia artificial. En su viaje, Ares deberá enfrentarse no solo a su entorno desconocido, sino también al dilema de su propia existencia y a la delgada línea que separa el bien del mal.
Reseña
La película funciona como una alegoría sobre el uso y la evolución de la tecnología. Si algo nos han enseñado películas como Terminator, Wall·E y 2001: Odisea del espacio, es que las máquinas, con el tiempo, se han convertido en parte esencial de la vida cotidiana y podrian tornarse a la humanidad. Les confiamos desde nuestros datos más simples hasta los aspectos más íntimos de nuestra existencia. Sin embargo, a medida que estas tecnologías se vuelven más inteligentes, también pueden convertirse en una amenaza para la humanidad.
En este contexto, Tron: Ares reflexiona sobre la delgada línea entre la creación y el control, recordándonos que el verdadero dilema no reside en la tecnología misma, sino en las decisiones éticas de quienes la desarrollan y utilizan. Todo esto se intensifica dentro de un entorno corporativo tóxico, donde la competencia, el dinero y la reputación están en juego, y donde dos compañías rivales podrían ver sus imperios elevarse o colapsar en medio de una crisis.
En cuanto al guion, la cinta está muy bien redactada, aunque tiene ligeras caídas con el abuso del recurso de Deus Ex Machina. Aun así, resulta bastante atractiva y entretenida. Por otra parte, evoca inevitables paralelismos con otras obras del género: hay ecos de la serie francesa Code Lyoko, donde una IA impide que Jeremie use “el código tierra” para materializar a un ser digital en el mundo real; de Avengers, con la evolución de Jarvis hasta convertirse en Visión; y de El hombre bicentenario, donde la inteligencia artificial aspira a alcanzar la humanidad en toda su complejidad.
Sin embargo, pese a tener buenos elementos, la Red que da vida tron qué enorme potencial visual y narrativo, el guion no los explora a profundidad, quedándose en un nivel superficial como un mjndo vacio. En varios momentos el guion da la impresión de que su objetivo principal es reavivar la franquicia más que expandir su mitología, eliminando o ignorando gran parte de lo establecido en Tron: El legado y dejando sin resolver algunos de los conceptos más interesantes de aquella entrega.
En cuanto a la producción, podría decir, sin exagerar, que Disney en esta ocasión sobresale con sus efectos especiales. En los últimos años el estudio ha descuidado este aspecto al priorizar las fechas de estreno, pero aquí logra recuperar el nivel visual que caracteriza a sus grandes producciones.
Las tomas son precisas y visualmente atractivas, con una colorimetría oscura y ligeramente fría, contrastada por escenarios luminosos en los entornos virtuales. Sin embargo, también presenta algunos defectos: la falta de interacción humana en las secuencias de destrucción hace que la ciudad y los edificios se sientan vacíos, restando realismo y peso emocional a las escenas más intensas.
Actuación
Evan Peters (X): Su interpretación es uno de los puntos más sólidos del filme y American Horror story no nos va dejar mentir. Logra transmitir esa dualidad entre la locura y la cordura que lo consume, reflejando con sutileza cómo su obsesión lo lleva a perder el control. Peters aporta intensidad sin exagerar, y consigue mantener al espectador al borde de la empatía y el desconcierto.
Jared Leto (Ares): Aunque su personaje parte con una aparente falta de emoción —propia de su origen digital—, Leto consigue dotarlo de humanidad conforme avanza la historia. Su evolución es creíble: pasa de la frialdad mecánica al despertar emocional con un tono contenido pero efectivo. No es su papel más expresivo, pero sí uno que aprovecha bien su presencia en pantalla.
Greta Lee (X): Greta cumple con su papel, pero su interpretación se siente algo distante, como si no terminara de conectar con el conflicto interno de su personaje. Su presencia es elegante y funcional, aunque en varios momentos parece más un elemento narrativo que emocional.
Conclusión
Tron: Ares es una propuesta visualmente poderosa que retoma con acierto la estética luminosa y la acción vertiginosa que caracterizan a la saga. Su mensaje sobre la inteligencia artificial y la delgada línea entre la creación y el control le da una profundidad que se agradece, aunque el guion no siempre logre aprovechar todo el potencial de su universo digital.
A pesar de contar con ideas interesantes, muchas se quedan en la superficie, dando la sensación de que la cinta busca más revivir la franquicia que expandirla. Sin embargo, el resultado sigue siendo una experiencia inmersiva, con momentos de genuina emoción y un apartado técnico sobresaliente.
Tron Ares, es distribuida por Walt disney Pictures, La película está disponible en todos los cines de América Latina desde el 9 de octubre en todos los cines de América Latina con Funciones subtituladas y dobladas al español.
*Las opiniones expresadas en este artículo son las del autor.
